19.11.11

Alejandra Rozo: subcampeona nacional de ortografía

Alejandra Rozo (centro) sostiene la copa que ganó en XVII Concurso Nacional de Ortografía. La acompañan sus compañeros del curso AP de Literatura Hispanoamericana y los profesores Jaime Correa y Patricia Valenzuela (coordinadora del Departamento de Español).

Me enorgullece mucho anunciar que la estudiante Alejandra Rozo Bayer, del Colegio Los Nogales de Bogotá, se coronó subcampeona del XVII Concurso Nacional de Ortografía Colombia Bien Escrita.

El concurso se llevó a cabo el día viernes 18 de noviembre en la Academia Colombiana de la Lengua en el centro de la ciudad de Bogotá.

Una gran concursante

Con un desempeño impecable, Alejandra se abrió paso con seguridad y aplomo por todas las rondas eliminatorias hasta llegar a la final contra Juan David Hernández, representante del Colegio San Bartolomé de la Merced. Ambos estudiantes demostraron un profundo conocimiento de la lógica ortográfica de la lengua española así como gran inteligencia práctica para manejar las reglas del concurso.

En una reñida final, Juan David Hernández terminó imponiéndose sobre Alejandra Rozo debido a un pequeño error —el único en toda la competición— que cometió esta última en la escritura de la palabra desinhibir.

Felicito a Alejandra por su excelente ortografía y por sus nervios de acero durante el concurso, y la invito a que continúe cultivando su amor por la lengua española, sin importar la profesión que escoja.

Es muy reconfortante relacionarse con estudiantes que, como Alejandra, se preocupan por conocer íntimamente su lengua materna para poder dominarla y, de esa manera, llegar a convertirse en excelentes comunicadores.

Merecidas felicitaciones

Quiero felicitar a Juan David Hernández y al Colegio San Bartolomé de la Merced por su excelente desempeño en el concurso. Les deseo, de parte mía y del Colegio Los Nogales, la mejor de las suertes en el Concurso Hispanoamericano de Ortografía que se llevara a cabo en México el mes entrante. Allí, Juan David representará a nuestro país frente a estudiantes de toda hispanoamérica, Brasil y Estados Unidos.

Felicito también a Rafael Eduardo Orozco, director de la Fundación Colombia Bien Escrita, por la organización de este concurso. El certamen, además de ser crucial para la promoción del buen uso del español entre los jóvenes estudiantes, es un concurso emocionante tanto para los competidores como para los miembros del público.

Eventos como este son muy necesarios en nuestro país para crear conciencia de la importancia que tiene el dominio de la lengua española, nuestro principal patrimonio común como nación.

8.11.11

Análisis narrativo 2: definición de narración

Las narraciones son tan cotidianas en nuestras vidas que pocas veces sentimos la necesidad de preguntarnos qué es una narración.

Sin embargo, cuando se trata de hacer un análisis narrativo, es conveniente partir de una definición clara del término "narración".

Por desgracia, la definición que proponen los diccionarios generales no resulta muy útil pues suele ser vaga y circular.

Por ejemplo, el DRAE define "narración" de la siguiente manera:

  1. f. Acción y efecto de narrar.
  2. f. Novela o cuento.
  3. f. Ret. Una de las partes en que suele considerarse dividido el discurso, en la que se refieren los hechos que constituyen la base de la argumentación.

Como la primera acepción de "narración" según el DRAE es "acción y efecto de narrar", resulta necesario entonces buscar la definición del verbo "narrar" en el mismo diccionario. Al hacerlo, uno se encuentra con el siguiente resultado:

  1. tr. Contar, referir lo sucedido, o un hecho o una historia ficticios.

Ninguna de las definiciones anteriores nos revela qué es realmente una narración ni cuáles son sus componentes básicos. Por eso, debemos ir a buscar una definición más precisa en el campo de la narratología.

Una definición de "narración"

En su libro Film Art: An Introduction, David Bordwell y Kristin Thompson proponen una definición de "narración" que me parece clara, precisa y abarcadora:

Narración Cadena de eventos organizados en relaciones lógicas de causa-efecto que se desarrollan en el tiempo y en el espacio.

Como nos lo recuerdan Bordwell y Thompson, la definición anterior remite a lo que en la vida cotidiana conocemos comúnmente como una historia.

Causalidad, tiempo y espacio

Según la definición de Bordwell y Thompson, para que un texto cualquiera pueda ser considerado una historia tiene que tener tres elementos fundamentales:

  • Causalidad
  • Una colección eventos —de cosas que suceden— no basta para que exista una narración. También es necesario que dichos eventos estén organizados en cadenas lógicas de causa-efecto. La causalidad, es decir, la ley que determina que toda causa tiene su efecto, es fundamental en la construcción de toda narración.

    Ciertos escritores y cineastas de vanguardia rompen a propósito la ley de la causalidad en sus narraciones. Al hacerlo, obligan al público a esforzarse un poco para descubrir principios alternativos de organización narrativa.

    Sin embargo, la ley de la causalidad es tan crucial en las narraciones que lo que usualmente se presenta como una violación a esta ley, no suele ser más que una versión o variación —mucho más compleja o extremadamente simplificada— del mismo principio.

  • Tiempo
  • Los eventos que constituyen una narración se organizan en el tiempo. Como en el mundo real, en las historias las cosas ocurren siguiendo una secuencia temporal: ciertos eventos tienen lugar antes que otros. Esto no quiere decir que todas las historias tengan que presentarse necesariamente en orden cronológico, es decir, siguiendo la secuencia pasado, presente, futuro.

    A veces, los eventos narrativos se presentan en desorden gracias a recursos como los flash backs (saltos hacia el pasado) y los flash forwards (saltos hacia el futuro).

    Sin embargo, sea cual fuere la organización temporal de una historia, el lector siempre debe tener conciencia de la cronología de los eventos para poder entender la narración.

  • Espacio
  • Así como las narraciones se desarrollan en el tiempo, también es inevitable que tengan lugar en el espacio. Por lo general, los espacios en los que se desarrolla una historia son fundamentales para comprender la lógica de los eventos narrativos.

    En una historia, el espacio puede ser tan amplio como una ciudad, un país o un continente; o tan reducido como una habitación, una celda o un ataúd.

    Muy a menudo, los espacios narrativos llegan a ser tan importantes como los personajes. Además, son fundamentales para la construcción de la atmósfera emocional de las historias.

Ver también

Análisis narrativo 1: la narración mínima
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

25.10.11

Análisis narrativo 1: la narración mínima

Antiguamente escuchábamos relatos
sentados alrededor del fuego.

Entre las cosas que hacen que los humanos seamos humanos sobresale sin duda nuestro profundo interés por el arte de narrar.

Siempre hemos sido consumidores compulsivos de narraciones. Antiguamente escuchábamos relatos sentados alrededor del fuego. Hoy, buscamos narraciones en los libros, la televisión, el internet y el cine. Pero también lo hacemos en los periódicos, en las conversaciones que sostenemos día a día y en los chismes que constituyen el contenido principal de esas conversaciones.

Todos los humanos intercambiamos roles constantemente en el complejo ejercicio del trueque de historias. Muchas veces no somos más que oyentes o espectadores, pero también ejercemos a menudo el oficio de narradores ante nuestros amigos y familiares.

Lo hacemos sin pensar mucho en las profundas implicaciones culturales del acto de narrar, siguiendo rituales que han asegurado la cohesión de las sociedades e instituciones por miles de años.

La narración según Barthes

En su texto "Introducción al análisis estructural de los relatos", Roland Barthes hace una interesante reflexión sobre la importancia que tiene (y que ha tenido siempre) la narración de relatos para el ser humano:

"Innumerables son los relatos existentes. Hay, en primer lugar, una variedad prodigiosa de géneros, ellos mismos distribuidos entre sustancias diferentes como si toda materia le fuera buena al hombre para confiarle sus relatos: el relato puede ser soportado por el lenguaje articulado, oral o escrito, por la imagen, fija o móvil, por el gesto y por la combinación ordenada de todas estas sustancias; está presente en el mito, la leyenda, la fábula, el cuento, la novela, la epopeya, la historia, la tragedia, el drama, la comedia, la pantomima, el cuadro pintado (piénsese en la Santa Úrsula de Carpaccio), el vitral, el cine, las tiras cómicas, las noticias policiales, la conversación.

Además, en estas formas casi infinitas, el relato está presente en todos los tiempos, en todos los lugares, en todas las sociedades; el relato comienza con la historia misma de la humanidad; no hay ni ha habido jamás en parte alguna un pueblo sin relatos; todas las clases, todos los grupos humanos, tienen sus relatos y muy a menudo estos relatos son saboreados en común por hombres de cultura diversa e incluso opuesta: el relato se burla de la buena y de la mala literatura: internacional, transhistórico, transcultural, el relato está allí, como la vida". ("Introducción al análisis estructural de los relatos", p. 65).

La narración mínima

Como lo demuestra Barthes, el intercambio de relatos —esa necesidad profunda de narrar que tiene el ser humano— es omnipresente en el mundo. Sin embargo, detrás de la inmensa variedad de historias que hay en nuestro planeta tiene que existir una estructura básica, un mínimo común denominador, que nos permita saber cuándo estamos en presencia de un relato y cuándo no.

Los estudiosos de las narraciones —llamados narratólogos— se han dado a la tarea de determinar cuál es ese mínimo común denominador que tienen todos los relatos que existen. A dicha estructura básica se le da el nombre de narración mínima.

Gracias al trabajo de Vladimir Propp, y al de otros importantes narratólogos, se ha establecido que la narración mínima corresponde a la siguiente fórmula:

EQUILIBRIO → DESEQUILIBRIO → NUEVO EQUILIBRIO

  • Equilibrio
  • Todo relato comienza con un estado de equilibrio en el mundo de la ficción. Esto no quiere decir necesariamente que todo está bien sino que hay un equilibrio de fuerzas al comienzo de la historia.

  • Desequilibrio
  • Pronto, ocurre algo —un suceso, un accidente, la aparición de un nuevo personaje, etc.— que rompe el equilibrio de fuerzas del comienzo y genera un desequilibrio. Ahora, los personajes —generalmente los protagonistas— intentarán a toda costa restablecer el equilibrio inicial o buscar un nuevo equilibrio.

    El elemento que produce el desequilibrio, el cual funciona como detonante del relato, recibe varios nombres: punto de giro, giro dramático o incidente incitante.

    La denominación incidente incitante la propone Robert McKee, tal vez el más importante gurú contemporáneo del arte de contar historias. Para él, el incidente incitante es un acontecimiento crucial que "desarregla radicalmente el equilibrio de fuerzas en la vida del protagonista" (Story, p. 183). Es incitante porque incita al protagonista, es decir, lo mueve o lo estimula para que ejecute algo, para que busque algo.

  • Nuevo equilibrio
  • Pese a que en muchas historias los protagonistas luchan por volver al equilibrio inicial, casi nunca el equilibrio del final es idéntico al del comienzo. Los obstáculos que tienen que superar los protagonistas hacen que estos aprendan cosas nuevas y que cambien.

    De hecho, lo que demuestra el esquema de la narración mínima es que para que exista una narración, tiene que existir un cambio de estado: cambia el estado de cosas en el mundo de la ficción, cambian los personajes dentro de ese mundo, y cambian las ideas y los deseos de esos personajes.

    Por eso, se puede afirmar que el núcleo de cualquier relato es el cambio.

¿Qué es una historia?

Para Robert McKee, una historia es una metáfora de la vida que nos permite descubrir la verdad que se esconde detrás de los hechos. Los hechos no son la verdad sino una colección de fenómenos que los seres humanos somos capaces de percibir. La verdad, en cambio, es el cómo y el porqué de las cosas. Es la comprensión que el espíritu busca alcanzar de las razones que explican las cosas que ocurren y los modos particulares en que ocurren.

Si los humanos inventamos historias es porque necesitamos aprender a lidiar con la realidad de la vida, sobre todo con la idea de cambio. Todo cambia siempre a nuestro alrededor. La gente nace y muere, las cosas se dañan, los niños crecen, las civilizaciones ascienden para después caer, el clima se modifica, las relaciones se rompen, los recursos naturales se agotan… Y todos envejecemos y morimos. Las historias son modelos (explicaciones, interpretaciones) del cambio que rige el destino del universo.

La narración mínima y el análisis narrativo

Para hacer un análisis narrativo de un cuento, una novela, un cómic o una película, es recomendable que identifiques cómo se manifiesta el esquema de la narración mínima en la obra específica que estás estudiando. Es útil entonces que te hagas las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el equilibrio inicial del mundo de la ficción?
  • ¿Cuál es el incidente incitante? ¿Qué tan pronto ocurre en la historia?
  • ¿Qué tipo de desequilibrio genera el incidente incitante?
  • ¿Qué hace(n) el (los) protagonista(s) para tratar de restablecer el equilibrio en el mundo de la ficción?
  • ¿Cuál es el nuevo equilibrio con el cual termina la historia?

Ver también

Análisis narrativo 2: definición de narración
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • Roland Barthes, "Introducción al análisis estructural de los relatos", en Silvia Niccolini (comp.), El análisis estructural (Traducido por Beatriz Dorriots), Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1977.
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

14.10.11

Las wikis y los blogs como herramientas educativas

Hasta hace apenas unos pocos años ni el más visionario de los profesores habría podido prever la revolución que significaría para la educación la llegada de las nuevas tecnologías digitales de la información y la comunicación (las famosas TIC).

Hoy, no pasa un día sin que los educadores descubramos nuevos programas, aplicaciones y aparatos que pueden marcar una gran diferencia en la manera en que enseñamos. Esto, por supuesto, si nos decidimos a usarlos de manera inteligente.

Tampoco pasa un solo día sin que las instituciones para las que trabajamos nos exijan más y más evidencias de que estamos usando las nuevas tecnologías dentro y fuera del aula, lo cual genera a menudo mucha ansiedad entre los profesores.

Los blogs y las wikis

Entre las nuevas herramientas que tenemos los profesores a nuestro alcance sobresalen las wikis y los blogs: ¿Qué son estas herramientas? ¿Para qué sirven? ¿Cómo usarlas en contextos educativos? ¿Qué diferencias y similitudes hay entre ellas? ¿Qué ventajas tienen frente a otro tipo de herramientas digitales?

A veces, la presión a la que nos vemos sometidos para que usemos herramientas tecnológicas hace que propongamos a los estudiantes proyectos excesivamente ambiciosos que ellos no están en capacidad de llevar a cabo.

En otras ocasiones, los proyectos no tienen un propósito pedagógico claro: los estudiantes gastan muchas horas haciendo wikis y blogs pero, desafortunadamente, no aprenden mucho ni logran alcanzar la metas pedagógicas propuestas.

Las wikis y los blogs son herramientas muy poderosas, pero es necesario que los profesores nos familiaricemos con sus beneficios y limitaciones en el contexto educativo, y que aprendamos a utilizarlas bien antes de exigirles a los estudiantes que ellos las sepan utilizar.

Hacia un esquema "industrial"

Para aprovechar cabalmente los beneficios de las wikis y los blogs es recomendable concebir los proyectos pedagógicos desarrollados con estas herramientas como si fueran productos de la industria audiovisual o editorial.

Por eso, conviene desarrollar los proyectos en tres fases que el profesor debe coordinar. Estas tres fases corresponden a los tres pasos que se siguen siempre cuando se hace una película y, en cierta medida, cuando se publica un libro o una revista:

  1. Preproducción
  2. Producción
  3. Posproducción

Presentación en Prezi

En la siguiente presentación en Prezi, se explora un poco más cuáles pueden ser los usos de las wikis y los blogs en contextos educativos. También se aclara qué se debe hacer en cada una de las fases de desarrollo de un proyecto pedagógico usando wikis y blogs.

Si quieres ver ejemplos de blogs y wikis educativas que he desarrollado con mis estudiantes y mis colegas profesores, sigue los siguientes enlaces:

6.10.11

"Hacer sentido" no tiene sentido

La traducción descuidada de expresiones inglesas al español genera formas incorrectas que se extienden cada vez más en nuestra lengua.

Cada idioma tiene sus modos específicos de combinar palabras, lo que los lingüistas conocen como "colocaciones". Estas combinaciones —generalmente entre verbos y nombres o entre nombres y adjetivos— no siempre son equivalentes en el español y el inglés.

Así, la traducción de la forma inglesa "to make sense" es "tener sentido" y no "hacer sentido" como creen muchos hispanohablantes. Por lo tanto, las siguientes oraciones son incorrectas:

  • "Las personas no obedecen reglas que no les hacen sentido".
  • "No te creo. Tus explicaciones no hacen ningún sentido".
  • "La propuesta del presidente hace mucho sentido".

En los ejemplos anteriores debió decirse:

  • "Las personas no obedecen reglas que no tienen sentido para ellas".
  • "No te creo. Tus explicaciones no tienen ningún sentido".
  • "La propuesta del presidente tiene mucho sentido".

2.10.11

Muestra de reseña / La simpleza de lo sublime (Sergio Mutis, 2011)

Alexander Supertramp delante del bus
abandonado donde encontraría la muerte. 

Me complace mucho presentar la reseña del libro Hacia rutas salvajes (John Krakauer, 1996) escrita por Sergio Mutis, estudiante del Colegio Los Nogales de Bogotá.

El escrito, al cual Mutis le dio el sugestivo título de La simpleza de lo sublime, cumple muy bien el propósito de una reseña literaria. Sin embargo, lo que realmente sorprende es la madurez de la prosa y la belleza del estilo de este joven escritor.

La palabra "simpleza", que Mutis utiliza en su título, es ambigua en el español contemporáneo. Su significado principal, según el DRAE es "bobería, necedad". Sin embargo, también tiene el significado anticuado de "cualidad de ser simple, sin composición". Para expresar esta última idea, es más común hoy en día el uso del sustantivo "simplicidad", que también significa "sencillez, candor".

Todos los significados anteriores son particularmente pertinentes para describir las aventuras de Alexander Supertramp (Christopher McCandless), protagonista de Hacia rutas salvajes. Su huida a Alaska en busca de una vida más sencilla puede verse, según la perspectiva que se escoja, como una necedad, una acto de inocencia extrema o una búsqueda radical de una forma de vida simple, primitiva. La reseña de Sergio Mutis logra explorar sutilmente estos posibles significados de la vida de McCandless tal como la reconstruye John Krakauer en Hacia rutas salvajes.

23.9.11

Recurso para el AP Spanish Literature: Las medias rojas

El siguiente video es un documental donde se analiza el cuento Las medias rojas de Emilia Pardo Bazán. Dicho cuento pertenece a la lista oficial del AP Spanish Literature.

El video fue realizado en junio de 2011 por los estudiantes Silvia Castañeda, Olga Mutis y Andrés Vélez como proyecto final del curso AP de Literatura Hispanoamericana del Colegio Los Nogales de Bogotá.

21.9.11

No abusemos de la palabra "demasiado"

Parece una epidemia: cada vez son más las personas que abusan de la palabra "demasiado" metiéndola a la fuerza en todo tipo de enunciados donde no tendría por qué estar.

No sé si sea un fenómeno específicamente colombiano, pero en nuestro país el uso indiscriminado de " demasiado" ha comenzado a permear todo tipo de conversaciones: desde las charlas despreocupadas de los adolescentes hasta las reuniones formales de los profesionales.

Un ejemplo extremo de este abuso, que presencié la semana pasada en un avión, me ha llevado a escribir este artículo. Una mujer joven, para agradecer al hombre que la había ayudado a acomodar su maletín en el portaequipajes, le dijo: "¡Demasiadas gracias!"

Demasiado no sirve para calificar o describir cosas positivas

La expresión "demasiadas gracias" es incorrecta. Si la señora en cuestión de verdad estaba muy agradecida con el señor que la ayudó, habría bastado con decirle: "¡Muchas gracias!" o "¡Mil gracias!".

Como nos lo recuerda el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPHD), la palabra demasiado utilizada como adjetivo significa "que excede de lo necesario o conveniente". Como adverbio, demasiado significa "excesivamente".

Por eso, los siguientes ejemplos son todos incorrectos:
  • "Él sabe demasiado inglés".
  • "Me gusta demasiado el fútbol".
  • "Esta comida está demasiado rica".
  • "Pedro actuó demasiado bien en la película".
La forma correcta en estos casos sería:
  • "Él sabe mucho inglés".
  • "Me gusta mucho el fútbol" o "Me encanta el fútbol".
  • "Esta comida está muy rica" o "Esta comida está deliciosa".
  • "Pedro actuó muy bien en la película".

Usos correctos de demasiado

Dado que demasiado implica siempre la idea de que hay más de lo necesario o conveniente, esta palabra suele usarse para expresar ideas negativas:
  • "Ella no me cae bien porque se queja demasiado".
  • "Comí demasiado. Necesito hacer una siesta".
  • "Hay demasiados carros en esta ciudad".
  • "Ese tipo sabe demasiado. Hay que matarlo".

19.9.11

Recurso para el AP Spanish Literature: Un día de estos

El siguiente video es un documental donde se analiza el cuento Un día de estos de Gabriel García Márquez. Dicho cuento pertenece a la lista oficial del AP Spanish Literature.

El video fue realizado en junio de 2011 por las estudiantes Sarah Bruce, Andrea Solano y Daniela Vernaza como proyecto final del curso AP de Literatura Hispanoamericana del Colegio Los Nogales de Bogotá.

18.9.11

El cómic: lecturas diversas

Presento a continuación el video de la charla El cómic: lecturas diversas con la cual participé en Entreviñetas. En la charla se hace un análisis de tres secuencias de cómic colombiano reciente:

  • Virus tropical (Powerpaola, 2010)
  • Parque del Poblado (Joni b, 2011)
  • Primer anochecer (Truchafrita, 2009)

El análisis de estas tres secuencias gira en torno al uso que hacen sus autores de la autobiografía como técnica, banco de material narrativo y principio de organización de sus relatos. Además, se hacen consideraciones metodológicas útiles para el análisis de historietas.

11.9.11

¿Cómo analizar un texto?

Todo texto se construye siempre sobre patrones de
similitud y repetición, y de diferencia y variación.  
Como se explica en el artículo ¿Qué significa "analizar"?, para poder llevar a cabo un análisis, debes estar familiarizado con un vocabulario que te permita identificar claramente las partes que componen el todo que quieres analizar.

Así, la primera fase del análisis de un texto consiste en "traducirlo" a un lenguaje que te facilite el trabajo analítico. A ese lenguaje o vocabulario lo hemos llamado categorías de análisis. Existen muchos tipos de categorías de análisis. La clase de texto que quieras estudiar y el aspecto que quieras examinar en un texto específico determinarán qué categorías de análisis son las más pertinentes para ti.

Por lo general, ciertas categorías de análisis te serán más útiles para estudiar textos narrativos (cuentos, novelas, películas, historietas, etc.); otras estarán mejor adaptadas para el examen de poemas y otras más te facilitarán el análisis de ensayos y artículos académicos.

Sin embargo, existen ciertos principios formales que determinan la organización de la mayoría de los textos y, por lo tanto, constituyen un conjunto de categorías de análisis cuyo conocimiento te resultará muy valioso no solo para analizar gran cantidad de textos sino también para crearlos.

Este artículo te familiarizará con algunos de esos principios básicos de organización textual para que tus análisis se vuelvan más serios, profundos y pertinentes.

Guía para el análisis de los principios básicos de organización textual

Todo texto se construye siempre sobre patrones de
similitud y repetición, y de diferencia y variación.  
Los principios básicos de organización textual se pueden resumir por medio de una serie de preguntas que puedes hacerte con respecto a cualquier texto que tengas que analizar:
  1. Valor funcional
  2. Puedes preguntarte, con respecto a cualquier elemento presente en el texto: ¿Cuáles son sus funciones en la totalidad del sistema textual? ¿Qué motiva su presencia?
  3. Similitud y repetición
  4. ¿Hay elementos o patrones que se repiten a lo largo de la obra (motivos)? Si este es el caso, ¿cuáles y en qué momentos? ¿Existen motivos y paralelismos que nos inviten a comparar entre sí ciertos elementos presentes en el texto?
  5. Diferencia y variación
  6. ¿Cómo se contrastan y se diferencian entre sí los diversos elementos presentes en el texto? ¿Qué relaciones de oposición se crean entre los elementos que son diferentes?
  7. Progresión y desarrollo
  8. ¿Qué principios de progresión y desarrollo determinan la forma del texto? De manera más específica, ¿en qué medida una comparación del comienzo y del final revelan la totalidad de la estructura formal de textos narrativos (novelas, cuentos, películas, historietas, etc.)?
  9. Unidad / falta de unidad
  10. ¿Qué grado de unidad o falta de unidad se hace evidente al considerar la obra como un sistema formal cerrado? ¿La falta de unidad está subordinada a un tipo de coherencia o cohesión global, o es la falta de unidad el elemento predominante?

Ver también

¿Cómo analizar un texto?

Fuentes

David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).

3.9.11

Muestra de ensayo académico / Es mejor ser rico que pobre: la puesta en escena en It Happened One Night y Ladri di biciclette (Germán Ricaurte, 2010)

El siguiente texto es un ensayo de comparación/contraste escrito por el estudiante Germán Ricaurte. En él se explora la puesta en escena de dos películas centrales en la historia del cine mundial estudiadas en nuestro Curso de Apreciación Cinematográfica (1er semestre de 2010/2011): It Happened One Night (Frank Capra,1934) y Ladri de biciclette (Vittorio de Sica, 1948).

Con un propósito pedagógico, presentamos el texto con subtítulos que marcan las partes principales que debe tener un ensayo académico. Asimismo, aparecen entre corchetes las subdivisiones (argumentos, evidencias y ejemplos) que se exigen a los estudiantes para este tipo de escrito.

2.9.11

Entreviñetas: Festival Internacional de Cómic en Colombia

Durante este mes de septiembre se realizará en Colombia la segunda edición del Festival Internacional de Cómic Entreviñetas. El Festival, organizado por la Revista Larva de Armenia, busca "celebrar el valor de la historieta como manifestación artística en sus propios términos, resaltando de manera exclusiva sus alcances, diferencias y hallazgos particulares respecto a otras artes".

El español sin misterios quiere unirse a este importante evento cultural. Por eso, invitamos a nuestros lectores que se encuentren en Colombia a asistir a las diversas actividades programadas del 8 al 14 de septiembre en las ciudades de Armenia, Bogotá, Manizales, Medellín y Pereira.

Gracias a la amable invitación de la Revista Larva y el CERLALC, participaré en Entreviñetas con una reflexión sobre la importancia del cómic como formato de iniciación a la lectura. A continuación, presento un abrebocas del contenido de mis intervenciones.

31.8.11

"Al final del día" no significa "a fin de cuentas"

En muchos países hispanoamericanos, la expresión "al final del día" ha cobrado gran fuerza en los últimos años:
  • "Recuerden que, al final del día, soy yo el responsable de la seguridad en esta empresa".
  • "Al final del día, todo negocio es local".
  • "Al final del día, el único que te impide triunfar eres tú mismo".
Utilizada así, esta expresión no es más que una burda traducción de la expresión coloquial inglesa "at the end of the day". Por eso, los ejemplos anteriores son mucho más eficaces y precisos si se enuncian de la siguiente manera:
  • "Recuerden que, en definitiva, soy yo el responsable de la seguridad en esta empresa".
  • "A fin de cuentas, todo negocio es local".
  • "A final de cuentas, el único que te impide triunfar eres tú mismo".

En español, "al final del día" significa "al final del día"

Según el contexto en que se encuentre, la expresión inglesa "at the end of the day" puede tener un significado literal o un significado figurado. Usada en sentido figurado, esta expresión quiere decir "en conclusión", "a fin de cuentas" o "en definitiva".

En español, en cambio, cuando dices "al final del día" estás diciendo, simple y llanamente, "en las últimas horas de la tarde o de la noche". Ejemplos:

  • "Por la mañana visitamos museos. Por la tarde fuimos de compras. Y al final del día nos echamos sobre la arena de la playa a contemplar la puesta de sol".
  • "Al final del día salen todos los insectos a darse un banquete. Por eso, es mejor quedarse dentro de la casa".
  • "Siempre estoy tan cansado al final del día que no tengo fuerzas ni siquiera para revisar mi correo electrónico".

29.8.11

¿Qué significa "analizar"?

El pensador (Auguste Rodin, 1880-1904)
En el colegio se nos pide desde niños que analicemos cosas: un párrafo, un poema, un ensayo, un cuento o una imagen. En el mundo del trabajo también se espera de nosotros que podamos analizar cosas tan diversas como procesos de producción, balances financieros o, simplemente, problemas profesionales.

Del mismo modo, la vida diaria pone constantemente a prueba nuestra capacidad de análisis. De hecho, las personas que consideramos más inteligentes son aquellas que saben analizar adecuadamente gran variedad de cosas y situaciones, lo que les permite resolver todo tipo de problemas.

Sin embargo, pocas veces nos detenemos a preguntarnos qué significa "analizar", qué tipos de análisis existen o cuáles son los pasos que se deben seguir para hacer análisis adecuados y pertinentes.

Contrariamente a lo que piensan algunos, uno no nace con el chip del análisis. Las habilidades para el análisis se aprenden y se cultivan mediante la práctica. Este artículo te explicará claramente qué significa "analizar" y te dará estrategias concretas para que tus análisis mejoren.

26.8.11

El complemento indirecto

Para facilitar las cosas, conviene recordar de entrada que el complemento indirecto es aquel que se puede remplazar por los pronombres "le" o "les". A menudo, aparece acompañando a un verbo que ya posee un complemento directo:
  • "Pedro (le) entregó el libro al profesor". [Complemento directo: "el libro"; complemento indirecto: "al profesor"].
  • "(Le) dio un puñetazo a la pared". [Complemento directo: "un puñetazo"; complemento indirecto: "a la pared"].
  • "(Les) dije la verdad a los empleados". [Complemento directo: "la verdad"; complemento indirecto: "a los empleados"].
  • "(Le) quitamos los adornos al árbol". [Complemento directo: "los adornos"; complemento indirecto: "al árbol"].

23.8.11

El complemento directo

El complemento directo designa a la persona, animal o cosa sobre la cual se ejerce la acción que expresa el verbo. Considera la siguiente oración:
"Los estudiantes vieron la película".
[Complemento directo: "la película"].

Para determinar cuál es el complemento directo, debes formular la siguiente pregunta:
¿Qué + verbo + sujeto?
En este caso, la pregunta sería:
- ¿Qué vieron los estudiantes?
- La película (complemento directo).

Desde el punto de vista de su significado, el verbo "ver" expresa una acción en este ejemplo. Desde el punto de vista de la función que cumple en la oración, este verbo establece una relación entre dos términos: "los estudiantes" (el sujeto) y "la película"(el complemento directo). Así como el sujeto es quien lleva a cabo la acción, el complemento directo es quien recibe dicha acción.

El verbo "ver", como todos los verbos que se construyen con un complemento directo, recibe el nombre de verbo transitivo por permitir el "tránsito" entre el sujeto y el complemento directo. Nota que, en el ejemplo que nos ocupa, si suprimiéramos el complemento directo que acompaña al verbo transitivo "ver", el sentido de la oración quedaría incompleto:
"Los estudiantes vieron".

Los complementos verbales (complemento directo, complemento indirecto)

Hay dos nociones gramaticales que son fundamentales para entender cómo funciona el español: el complemento directo y el complemento indirecto.

A pesar de que los usas todos los días, es bastante probable que no sepas muy bien qué son ni cómo funcionan estos dos tipos de complementos verbales. Si es así, no te preocupes: este artículo te explicará el asunto de manera clara y sencilla.

11.8.11

Consejos para elaborar un resumen

Mujer escribiendo (Pablo Picasso, 1934)
Todos, tarde o temprano, tenemos que hacer resúmenes. Nos los piden en el colegio, la universidad y el trabajo. En estos contextos, se espera de nosotros que seamos capaces de resumir todo tipo de fuentes: artículos periodísticos, novelas, informes de gestión, ensayos, discursos, presentaciones de negocios, cuentos, películas, etc.

Existen técnicas para la elaboración de buenos resúmenes que cualquiera puede aprender. Para que tu capacidad de síntesis y tus habilidades para la elaboración de resúmenes mejoren, debes familiarizarte con las características principales de este tipo de texto. Además, debes conocer los pasos que hay que seguir para planear y redactar un resumen.

8.8.11

La palabra "tema" se está convirtiendo en una "muletilla"

En muchos contextos se ha generalizado la utilización abusiva de la palabra "tema", tanto en el discurso oral como en el escrito. Algunas personas suelen servirse incorrectamente de ella como si se tratara de un sinónimo de palabras como "problema", "dificultad" o "inconveniente".

Además, y también a causa del abuso, la palabra "tema" se transforma a menudo en una muletilla que usan —generalmente por esnobismo o por pobreza de lenguaje— muchos profesionales: periodistas, abogados, administradores, profesores, financieros, etc. Así, es cada vez más común oír o leer en las empresas enunciados como los siguientes:
  • "Tengo un tema con unos recibos que no he pagado".
  • "Hay que hacer algo para acabar con el tema de los retardos de los empleados".
  • "A mí me gusta mucho el tema del fútbol".
  • "El tema es que no tenemos dinero".
Las oraciones anteriores serían mucho más exactas si se formularan así:
  • "Tengo un problema con unos recibos que no he pagado".
  • "Hay que hacer algo para acabar con los retardos de los empleados".
  • "A mí me gusta mucho el fútbol".
  • "El problema es que no tenemos dinero".

4.8.11

Análisis de ensayos o artículos académicos

Cuando se analiza un ensayo o artículo académico se busca determinar cuál es el propósito del autor y demostrar, mediante evidencias y ejemplos específicos sacados del texto, cómo el autor logra cumplir (o no) dicho propósito.

El propósito

Es útil que entiendas el propósito como la idea central —una opinión general o declaración sobre un aspecto de la vida o del mundo— que el autor propone y defiende en su escrito. El propósito no es lo mismo que la tesis. Esta última es mucho más concreta y específica que aquel.

3.8.11

"Eventualmente" no significa lo mismo que "eventually"

Por contaminación con el adverbio inglés "eventually", el adverbio español "eventualmente" se ha convertido para muchos hispanohablantes en sinónimo de "finalmente", "al final (de cuentas)" y "a la larga". Así, abundan hoy día en la lengua oral y escrita enunciados como estos:
  • "Tuvimos que esperar al médico dos horas. Eventualmente llegó, justo cuando nos íbamos a ir".
  • "¡Sigue estudiando así! Eventualmente lograrás asimilar los conceptos".
Este es el típico caso de lo que los profesores de idiomas conocen como "falsos amigos". Los ejemplos anteriores serían mucho más precisos si se formularan así:
  • "Tuvimos que esperar al médico dos horas. Finalmente llegó, justo cuando nos íbamos a ir".
  • "¡Sigue estudiando así! Algún día / Tarde o temprano lograrás asimilar los conceptos".

2.8.11

Recurso para el AP Spanish Literature: La muerte de Carlos Centeno

Este cortometraje es una adaptación del cuento La siesta del martes (Gabriel García Márquez). Dicho cuento pertenece a la lista oficial del AP Spanish Literature. Con este trabajo resultamos ganadores de la V Olimpiada de Ciencias Sociales y Estudios Literarios organizada por la Universidad Javeriana de Bogotá en octubre de 2010.



La muerte de Carlos Centeno from Jaime Correa on Vimeo.

1.8.11

Preguntas esenciales para estructurar un ensayo analítico

Las siguientes preguntas te resultarán muy útiles para estructurar ensayos analíticos sobre textos literarios narrativos o películas:
  1. ¿Tengo una tesis? ¿La formulo claramente en el párrafo introductorio?
  2. ¿Tengo al menos tres argumentos que respalden mi tesis? ¿Los he organizado en orden lógico y convincente? ¿Presento el argumento más sólido de último?
  3. ¿Dichos argumentos van acompañados de evidencias y ejemplos que ilustran, respaldan y demuestran mi tesis? ¿Mi segmentación y mi análisis estilístico del texto literario narrativo (o de la película) proveen evidencias y ejemplos específicos para cada uno de los argumentos que doy? ¿Utilizo citas textuales o contextuales —sacadas de reseñas, ensayos o comentarios sobre la obra estudiada— para dar más fuerza a mis argumentos, ya sea porque estoy de acuerdo o en desacuerdo con ellas?
  4. ¿Mi comienzo orienta las expectativas del lector para que pueda seguir fácilmente el recorrido argumentativo que le propongo? ¿Mi párrafo de conclusión reitera mi tesis y proporciona un final elocuente, eficaz y vigoroso?
  5. ¿Mi redacción, gramática y ortografía son correctas?

[Adaptado de David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) New York : McGraw-Hill, 2008].

31.7.11

El español frente a la tecnología

El contexto tecnológico actual supone grandes retos para el español. Casi a diario surgen nuevas tecnologías, programas, plataformas, prácticas o aparatos cuyos nombres provienen del inglés: "twitter, tablet, blog, google, wiki, webquest, cloud computing, chat, blackboard, blackberry, forward, download, etc.". Este tipo de palabras −que poseen una sonoridad ajena a la música "minimalista" del español− colorean nuestras conversaciones cotidianas y les dan un tinte exótico, que deleita a algunos pero choca a muchos más:
  • "Yo te forwardeo esos links para que tú downlodees la info en tu BB (/bi.bi/) y me mandes la respuesta por el chat".
  • "Ella va a googlear los nombres de los autores y con la información que encuentre va a escribir las reseñas. Luego las va a uploadear al website para que yo las pueda mirar en mi tablet, hacer las correcciones pertinentes y mandárselas a su E-mail".

29.7.11

El profesor como narrador

En marzo pasado tuve el privilegio de asistir al seminario Story, dictado por el especialista en escritura de guiones cinematográficos Robert McKee. En su famoso seminario, McKee explora la esencia de un oficio tan antiguo como la civilización misma: la narración de historias.

Me pareció pertinente asistir porque en mi curso de Apreciación Cinematográfica hago bastante hincapié en la escritura de guiones y en su posterior realización audiovisual. Conocer de primera mano las técnicas para el diseño de historias que enseña McKee puede ayudar a nuestros estudiantes a convertirse no sólo en mejores narradores, sino también en mejores lectores de textos audiovisuales y literarios.

Sin embargo, los estudiantes no deberían ser los únicos en gozar de los beneficios de un seminario como este. Nosotros los profesores también podemos sacar mucho provecho de las técnicas para la creación de historias que enseña McKee. Por la naturaleza misma de nuestro trabajo, los maestros pasamos muchas horas delante de un auditorio haciendo lo mismo que hacían nuestros antepasados remotos alrededor del fuego: narrar. Por eso, no es descabellado afirmar que todo profesor es, en gran medida, un narrador de historias.

28.7.11

¿Para qué sirve la retórica?

La retórica fue, hasta hace poco tiempo,
 uno de los pilares de la educación en Occidente.

Habría que preguntarse más bien: ¿Para qué NO sirve la retórica? Dondequiera que haya seres humanos la comunicación se torna inevitable. De hecho, si algo nos hace humanos, es justamente esa urgencia que tenemos de hablar y escribir para comunicar nuestros pensamientos, deseos y necesidades. Las tecnologías contemporáneas de la información y la comunicación ─las famosas TIC─ han ampliado de forma sorprendente las posibilidades que tenemos los individuos de crear y difundir mensajes (escritos, orales, visuales, etc.); no solo a escala local, sino también a escala planetaria. En este contexto, la retórica, con todas sus reglas y procedimientos para enseñarnos a hablar y a escribir bien, aparece como una de las disciplinas que es necesario redescubrir en el siglo XXI.

Las figuras retóricas

La retórica fue, hasta hace poco tiempo,
 uno de los pilares de la educación en Occidente.

Todo buen escritor u orador debe aprender a servirse de las figuras retóricas. Sin embargo, debe ser muy cauteloso para no abusar de ellas. Para entender, de manera sencilla, qué son las figuras retóricas, conviene aplicarles el nombre genérico de "imágenes".

Cada vez que usas palabras o construcciones gramaticales de una manera que las aleja de su significado corriente o literal, estás utilizando, sin saberlo, figuras retóricas. Se les puede llamar imágenes porque cuando nos servimos de ellas buscamos que quien nos lee o escucha sea capaz de "ver" aquello de lo que hablamos como si lo tuviera delante de los ojos. Bien utilizadas, las figuras retóricas añaden vigor, color, viveza y variedad al estilo. Mal utilizadas, pueden volverlo afectado, superficial, frívolo y extravagante.

Las cuatro virtudes del buen estilo

La retórica fue, hasta hace poco tiempo,
 uno de los pilares de la educación en Occidente.
Según el contexto donde se dé la comunicación y el propósito de lo que se quiera transmitir, la retórica tradicional identifica tres géneros de discurso: el simple, el moderado y el sublime. Aunque cada uno tiene sus particularidades, es crucial que las siguientes cuatro virtudes del buen estilo estén presentes en todos los géneros:
  1. Claridad
  2. El buen estilo debe ser claro, es decir, limpio, transparente e inteligible (fácil de comprender). Y esto indiferentemente de que la composición sea natural, moderada o sublime.
  3. Ornamento
  4. Según el contexto, el escritor u orador debe saber utilizar no solo palabras comunes sino también "adornos", es decir, figuras retóricas (lenguaje figurado).
  5. Pertinencia
  6. La pertinencia es una cualidad fundamental del buen estilo pues permite saber qué viene a propósito y qué no según el mensaje que se quiere transmitir y la audiencia a la cual uno se dirige. Dicho de otro modo, la pertinencia determina cómo se deben entender la claridad y el ornamento en contextos comunicacionales específicos. Además, permite ser claro sin caer en la banalidad, o ser solemne sin caer en el preciosismo.
  7. Corrección
  8. La corrección tiene que ver con el dominio de las convenciones de la lengua hablada y escrita: gramática, ortografía y redacción, cuando se trata de textos escritos; pronunciación y entonación, además de las anteriores, cuando se trata de discursos o presentaciones orales.

Ver también:


¿Qué es la retórica?


Partes de la retórica


Las figuras retóricas


¿Para qué sirve la retórica?

Partes de la retórica

La retórica fue, hasta hace poco tiempo,
 uno de los pilares de la educación en Occidente.
La retórica comprende tres partes:
  1. La invención (inventio): fase de preparación en la cual el escritor u orador busca las ideas que quiere transmitir y los temas que desea abordar.
  2. La disposición (dispositio): fase en la que se organizan ─se disponen─ las ideas. Aquí se define la "arquitectura textual" o estructura retórica de la composición (escrito, presentación, discurso, etc.). Lo más recomendable es estructurar la composición en tres partes:
    • Exordio o comienzo
    • Corresponde a lo que hoy llamamos, simple y llanamente, introducción. En el exordio se busca despertar la curiosidad del público (o del lector) por el tema que se va a tratar. Para lograrlo, es necesario presentar dicho tema breve y claramente. Si se va a defender una tesis explícita, esta se debe presentar aquí. También es conveniente enumerar las partes en que se dividirá la composición para que el lector u oyente conozca de antemano el "recorrido" propuesto por el autor.
    • Cuerpo o desarrollo
    • El cuerpo o desarrollo consta de dos grandes partes. La primera, que en latín recibía el nombre de narratio, constituye una declaración de los hechos que el público debe conocer antes de que se presenten los argumentos principales. La segunda, conocida como la argumentación, puede subdividirse a su vez en dos partes: la confirmación y la refutación. En la confirmación se presentan y se prueban los argumentos o razones que respaldan la tesis del escritor u orador. En la refutación se contradicen, una a una y dando razones, las tesis relevantes que puedan surgir como oposición a la tesis defendida por el autor.
    • Peroración o conclusión
    • En la conclusión se suele reiterar la tesis y hacer un resumen de los argumentos que la prueban. Es también el momento indicado para dar la "estocada final" al lector u oyente; es decir, para inspirarlo, convencerlo de que las ideas expuestas son verdaderas y persuadirlo de que haga algo o piense de cierta forma. Para lograr todo esto, el autor debe ser capaz de despertar las emociones del público mediante un uso sofisticado de la palabra.
  3. La elocución (elocutio)
  4. Después de haber hallado sus ideas (invención) y de haberlas organizado lógicamente (disposición), al autor solo le resta ahora encontrar las palabras adecuadas para dar forma a su composición. Eso se hace en la última fase, llamada elocución. En esta etapa el autor tiene que ocuparse principalmente del estilo que quiere imprimirle a la composición.

    Definir el concepto de "estilo" no es tarea fácil. [Próximamente publicaré un artículo dedicado únicamente a este tema]. Por ahora, basta con saber que la selección de las palabras, su ordenamiento en el discurso y el tono son aspectos fundamentales para la construcción del estilo. A la retórica siempre le ha interesado el buen estilo. Este se caracteriza, ante todo, por la claridad. Para Aristóteles, la claridad lleva a la comprensibilidad y esta, a su vez, hace posible la persuasión que es para él la finalidad de la retórica.

    En la retórica clásica ─cuyo interés primordial era la oratoria─ la elocución era también el momento de perfeccionar la pronunciación o dicción, el gesto o la acción y las figuras retóricas.


Ver también:


¿Qué es la retórica?


Las cuatro virtudes del buen estilo


Las figuras retóricas


¿Para qué sirve la retórica?

27.7.11

¿Qué es la retórica?

La retórica fue, hasta hace poco tiempo,
 uno de los pilares de la educación en Occidente.
Es bastante probable que tus abuelos ─y los abuelos de tus abuelos─ supieran no solo qué es la retórica, sino también cuáles son sus partes principales y para qué sirve. Esta disciplina fue, hasta hace relativamente poco tiempo, uno de los pilares de la educación en Occidente. Sin embargo, el estudio de la retórica en los colegios perdió popularidad en la segunda mitad del siglo XX y hoy, por desgracia, solo unos pocos especialistas están familiarizados con esta importante disciplina.

No obstante, el mundo contemporáneo está presenciando un "renacimiento" de la retórica. Todo parece indicar que esta disciplina está llamada a convertirse en uno los saberes fundamentales del hombre contemporáneo. Si es verdad que vivimos actualmente en una "sociedad de la información", resulta entonces indispensable que todos los ciudadanos aprendamos a comunicarnos correcta y efectivamente mediante el uso consciente y cuidadoso tanto de la lengua hablada como de la escrita. Y este es precisamente el territorio de la retórica.

23.7.11

"Lo que es" no quiere decir nada

La construcción "lo que es" no les aporta nada a tus textos ni a tu discurso oral ya que no significa nada. Considera los siguientes ejemplos:

  • "Mañana vamos a examinar lo que es la literatura de la última década en España".
  • "A su izquierda pueden ver lo que son las oficinas del Ministerio de Hacienda".
  • "La ola de calor afectará lo que es el centro del país".
En estos casos puedes eliminar "lo que es" y tus oraciones serán mucho más exactas:

  • "Mañana vamos a examinar la literatura de la última década en España".
  • "A su izquierda pueden ver las oficinas del Ministerio de Hacienda".
  • "La ola de calor afectará el centro del país".

"Lo que es": una construcción coloquial

La gente a veces usa la construcción "lo que es" para hacer énfasis en ciertas ideas, como en el siguiente ejemplo: "Lo que es mi presupuesto, no es suficiente para una inversión de esa magnitud". Sin embargo, esto solo es aceptable en el lenguaje oral y en contextos muy informales.

Nos sumamos a la Fundación del Español Urgente (Fundéu) para advertir que "el uso innecesario de la construcción lo que es [...] debe evitarse en el lenguaje periodístico por carecer de significado". (Ver la recomendación "Lo que es", construcción coloquial innecesaria de Fundéu).

Muchos periodistas usan "lo que es" hasta la saciedad. Tanto, que esta construcción se ha convertido en una muletilla. Por desgracia, esta odiosa tendencia parece haberse extendido también al mundo empresarial, donde es cada vez más común oír a la gente decir y escribir "lo que es" indiscriminadamente.

No olvides que en el uso de la lengua "menos siempre es más". Por eso, lo mejor es que te acostumbres a NO usar la construcción "lo que es" pues, como se ha explicado aquí, no quiere decir nada.

22.7.11

¿Prever o preveer?

El verbo "preveer" no existe en español. Sin embargo, goza de mucha popularidad entre algunas personas. Así, no es inusual toparse con oraciones de este estilo:
  • "Tienes que preveer las dificultades que se van a presentar".
  • "Juan prevee gastar poco dinero en la primera fase del proyecto".
  • "Ellos no preveyeron que el computador pudiera fallar".
Todas estas oraciones son incorrectas. "Prever", con una sola e, es el verbo indicado en los ejemplos anteriores:
  • "Tienes que prever las dificultades que se van a presentar".
  • "Juan prevé gastar poco dinero en la primera fase del proyecto".
  • "Ellos no previeron que el computador pudiera fallar".
Este error proviene del cruce de dos verbos españoles: "prever" y "proveer". Como la pronunciación de estos verbos tiende a confundirse, es bastante probable que esta confusión haya generado la forma híbrida "preveer" que compite, en el uso, con la forma correcta "prever".

16.7.11

"Aplicar a una universidad o a un trabajo": anglicismo superfluo

Parece inevitable: cada vez más y más personas utilizan el verbo "aplicar" como un calco del verbo inglés "to apply". Así, proliferan hoy en el español americano oraciones como estas:
  • "Voy a aplicar a muchas universidades".
  • "Pedro aplicó a un trabajo en una petrolera".
Este fenomeno también afecta al nombre "aplicación", produciendo enunciados como:
  • "Estoy muy ocupado llenando las aplicaciones a las universidades".
  • "Para este trabajo puedes llenar una aplicación en línea".

¿Qué es un anglicismo superfluo?

Usadas de esta manera, las palabras "aplicar" y "aplicación" constituyen lo que se conoce como un anglicismo superfluo. El problema en este caso particular es que en español existen verbos y sustantivos que significan exactamente lo mismo que las palabras inglesas "apply" y "application" en los contextos descritos más arriba. Por lo tanto, no se justifica que sigamos tomando las palabras españolas "aplicar" y "aplicación" y les apliquemos ─en este caso sí está bien usado el verbo─ significados que normalmente no tienen en nuestra lengua.

12.7.11

No abusemos del relativo "el cual"

Muchas personas ─tal vez porque creen que utilizar "el cual" es más elegante que decir simplemente "que"─ suelen escribir oraciones como esta:

  • "El libro el cual estoy leyendo es muy interesante".
Este uso de "el cual", además de incorrecto, resulta pesado para el lector u oyente, y le resta claridad a la idea que se quiere expresar. La forma correcta en este caso es:
  • "El libro que estoy leyendo es muy interesante".
Sin embargo, las siguientes dos oraciones sí son correctas:
  • "El libro, el cual estoy leyendo lentamente, es muy interesante".
  • "El libro del cual te hablé es muy interesante".
¿Cuándo se puede usar "el cual" y cuándo no? ¿Cuándo es obligatorio hacerlo? Para entender los usos correctos de "que" y "el cual" es necesario que sepas qué es una oración relativa.

10.7.11

Internet: ¿futuro del español?

Todo parece indicar que el español es una de las lenguas más "saludables" en el contexto digital contemporáneo. Una prueba irrefutable de esto es el número de visitas diarias al sitio Internet del Diccionario de la Real Academia Española (RAE): un millón. Instituciones como la RAE, el Instituto Cervantes o la Fundación del Español Urgente hacen un trabajo incansable por promover el uso correcto y efectivo de nuestra lengua. Sus portales de Internet son herramientas muy valiosas para todo aquel que se preocupa por mejorar sus habilidades lingüísticas.

8.7.11

¿Qué es un párrafo?

"El párrafo es como una mano que coge
objetos variados [...]" Louis Timbal-Duclaux.
Hace poco, durante un examen final en que pedí a mis estudiantes que escribieran un ensayo de cuatro párrafos, me sorprendió la siguiente pregunta formulada por un muchacho de último año de bachillerato: "Profesor, ¿podría usted definir qué entiende por párrafo?". Al comienzo pensé que se trataba de una broma ─y quizás sí se trataba de una broma─ pero la pregunta me quedó sonando.

Los profesores creemos a veces que ciertos conceptos básicos ya están asimilados por los estudiantes y, por eso, no consideramos oportuno ni necesario volver a ellos. ¿Qué tal que ese alumno realmente haya sido presa de una duda momentánea con respecto a la definición de "párrafo"? ¿Sabemos todos qué es un párrafo?

6.7.11

¿Cuándo hay que evitar las mayúsculas?

Quizás por influencia del inglés, muchos hispanohablantes cometen el error de usar las mayúsculas en las siguientes situaciones donde NO se deben emplear:
  • En los días de la semana, los meses del año y las estaciones. Ejemplo: miércoles, septiembre, otoño.
  • En los idiomas y las nacionalidades: inglés, portugués, chileno, “Ese señor es alemán”.
  • En todas las palabras que conforman el título de obras artísticas (novelas, películas, cuadros, ensayos, etc.). En estos casos sólo se escribe con mayúscula la inicial de la primera palabra, el resto de palabras deben ir en minúscula (a menos que sean nombres propios): “Cien años de soledad”; “El silencio de los inocentes”; “La vida es sueño”; “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada”.

5.7.11

Book

Esta es la versión completa de Book, un gracioso e interesante elogio al libro y a la lectura tradicional.


4.7.11

El judeo-español o ladino: un viaje al pasado del español

A primera vista, el siguiente párrafo parece escrito en español pero por alguien con muy mala ortografía, o por algún escritor de los que proponen que la ortografía de nuestra lengua se reforme radicalmente:

"El djudeo-espanyol, djudio, djudezmo o ladino es la lingua favlada por los sefardim, djudios ekspulsados de la Espanya enel 1492. Es una lingua derivada del espanyol i favlada por 150.000 personas en komunitas en Israel, la Turkia, antika Yugoslavia, la Gresia, el Maruekos, Mayorka, las Amerikas, entre munchos otros". (Tomado del artículo “Idioma judeo-español” de Wikipedia).

Verbo

Palabra que expresa un proceso ─acción, estado, cambio de estado, fenómeno natural─ y lo sitúa en el tiempo. Los verbos nos dan información sobre todo lo que les ocurre a las personas, animales y cosas que existen. Funcionan como núcleo del predicado.

Ejemplos:

“María cantó”; “Mañana lloverá”; “Los niños habían crecido rápido”.

Pronombre

Palabra que sustituye al nombre y, por eso, puede usarse como núcleo del sujeto. Sin embargo, el pronombre no posee un significado fijo. Su sentido depende del contexto comunicativo en que se encuentre.

Ejemplos:

Yo, mi, que, usted, alguien,quién, cuál, etc.

Preposición

Palabra que expresa las diversas relaciones que se establecen, en la realidad, entre dos o más personas, animales y cosas. Las preposiciones también nos dan información sobre las relaciones que existen entre esas personas, animales y cosas y todo lo que les ocurre o los afecta.

Ejemplo:

“Trabajo para IBM”; “Me bajo en la esquina”; “Traje una botella de vidrio”; “Tuvo una gran influencia en mi vida”.

Nombre o sustantivo

Palabra que designa todo tipo de personas, animales y cosas. Los sustantivos nombran todo lo que existe, ya sea en el mundo real o en nuestra imaginación. Funcionan como núcleo del sujeto.

Ejemplos:

Mesa, belleza, justicia, España, María, etc.

Interjección

Palabra que expresa emociones, sentimientos o sensaciones. La interjección es relativamente independiente del resto de la oración. Por escrito, suele aparecer entre signos de exclamación.

Ejemplos:

¡Ay!; ¡Bah!; ¡Hola!

Conjunción

Palabra que enlaza oraciones, frases y palabras estableciendo relaciones lógicas entre ellas.

Ejemplos:

“No iré porque estoy enfermo”; “La ciudad es grande y moderna”.

Adverbio

Palabra que modifica a los verbos, a los adjetivos y a otros adverbios. Los adverbios dan infinidad de detalles ─circunstancias, modo, lugar, tiempo, intensidad, etc.─ sobre las cosas que ocurren o existen en el mundo.


Ejemplos:

“Pedro habla inglés muy bien”; “Yo vivo lejos”; “Voy a cocinarlos lentamente”.

3.7.11

Adjetivo

Palabra que modifica a un nombre atribuyéndole cualidades, estados o características. Los adjetivos nos dan detalles sobre las personas, los animales y las cosas que existen. Especifican cómo son, cuáles son sus propiedades, dónde se encuentran, de dónde provienen, etc.

Ejemplos:

Carro blanco; mujer valiente; ese árbol; comida mexicana, etc.

Artículo

Palabra que se pone antes de un nombre para indicar si este es conocido o desconocido para quien lee o escucha una oración. Los hay de dos tipos: definidos (el, la, lo, los, las) e indefinidos (un, una, unos, unas). Además, el artículo señala el género y el número del nombre que le sigue.

Ejemplos:

El animal (masculino, singular); Unas amigas (femenino, plural).

¿Qué es una tesis?

Un tema, por más delimitado que esté, no es una tesis. La tesis de un ensayo tiene dos funciones principales: 1) delimitar el tema del trabajo; 2) exponer claramente el propósito que tiene el autor al escribir sobre ese tema en particular. Lo más recomendable es que formules tu tesis en el párrafo introductorio de tu ensayo. Así, podrás exponer claramente desde el principio la idea central que defenderás y probarás a lo largo del texto.

El día E


El pasado 18 de junio se celebró en todo el mundo el Día del Español. Esta fiesta anual de nuestro idioma, promovida por el Instituto Cervantes, cobra cada vez más fuerza. El Día E, que se celebra desde el año 2009, busca promover la cultura hispánica en los cinco continentes. Según el Instituto Cervantes, hay muchos motivos para sentirnos orgullosos del español:

El dequeísmo



El dequeísmo es un error gramatical que se ha extendido muchísimo en los últimos años. No es extraño oír ─y, últimamente, leer─ oraciones como: “Ella me dijo de que te llamara”; o bien “Es posible de que llueva mañana”. En el primer ejemplo la forma correcta es: “Ella me dijo que te llamara”. En el segundo se debió decir: “Es posible que llueva mañana”.

¿Qué es una metáfora?

Mucha gente piensa que las metáforas son tan difíciles de usar que sólo los grandes poetas saben hacerlo. Eso no es verdad. Todos los seres humanos recurrimos a las metáforas a diario para poder explicar el mundo que nos rodea.

He aquí algunos ejemplos de metáforas:

  • Ese tipo es un zorro.
  • María es una mansa paloma.
  • El examen fue un regalo.

Cuando dices “Ese tipo es un zorro”, sugieres que es una persona muy astuta, incluso fría y calculadora.

“María es una mansa paloma” proyecta en la mente del lector o del oyente la idea de que María es tranquila, pacífica e inofensiva.

Al decir “El examen fue un regalo”, sugieres que el examen estuvo tan fácil que fue como si te hubieran regalado la nota.

Cuando hablas de las “patas” de una silla o del “cuello” de una botella también estás utilizando lenguaje metafórico. En todos estos casos, tratas de explicar algo en términos de otra cosa.

Definición

Una metáfora es una comparación entre dos cosas de naturaleza diferente. Por lo general, se utiliza para lograr que una persona comprenda algo imaginándose las características de otra cosa.

“Ella tiene manos de seda” es una metáfora. Al utilizarla, invitas a quien te escucha a que vea unas manos en términos de otra cosa: la seda. La palabra “manos” se carga entonces de nuevos significados, propios de la seda, tales como “suavidad”, “calidad”, “belleza”, etc.

Las metáforas sirven para explicar el mundo

A nuestro cerebro siempre le resulta más cómodo entender las cosas si las compara con otras. Por eso, la metáfora nos sirve para comprender mejor todo lo que sucede a nuestro alrededor. De hecho, muchas de las ideas que tenemos sobre el mundo se basan en metáforas.

Por ejemplo, mucha gente piensa que el amor es una guerra: hay que “luchar” para “conquistar” al ser amado. Hay que “diseñar estrategias” y “ganar terreno” para que la persona que uno desea conquistar “se rinda”. De ahí el famoso refrán: “En la guerra y en el amor todo se vale”.

Otra metáfora muy común en la que se basan nuestras vidas es la idea de que “el tiempo es oro”. Por eso, hablamos de no “malgastar” nuestro tiempo. También decimos que debemos aprender a “invertir” nuestro tiempo en cosas útiles. Siempre estamos buscando la manera de “ahorrar” tiempo y muchos ya se han dado cuenta de que en el mundo actual “el tiempo libre es un lujo”.

Algunas metáforas poéticas

Aunque todos usamos metáforas, son los poetas, los escritores y los compositores de música popular quienes más recurren a ellas. ¿Cuál es la diferencia principal entre las metáforas cotidianas que usamos todos y las metáforas de los artistas? Por lo general, las metáforas de los artistas son más impredecibles que las metáforas del día a día. Cuanto más alejadas estén entre sí las dos cosas que se comparan, más sugestiva e intrigante resultará la imagen que produce la metáfora.

Disfruta de algunas metáforas poéticas memorables sacadas de poemas y canciones:

  • “Tu amor es un periódico de ayer / que nadie más procura ya leer /sensacional cuando salió en la madrugada / a mediodía ya noticia confirmada / y en la tarde materia olvidada”. (Tu amor es un periódico de ayer; autor: Tite Curet Alonso; canta: Héctor Lavoe).
  • “¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, / una sombra, una ficción, / y el mayor bien es pequeño; / que toda la vida es sueño, / y los sueños, sueños son”. (La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca).
  • “Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. / Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro”. (La canción desesperada, Pablo Neruda, 1924).
  • “Yo no encuentro un corazón /que me sepa acotejar / cuando yo llego a tu puerta / llega la abeja al panal / llega la abeja al panal. (Como abeja al panal, Juan Luis Guerra).

Estamos estrenando ortografía


El pasado 17 de diciembre de 2010, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentaron la última edición de la Ortografía de la lengua española . Esta nueva edición ─que remplaza la de 1999─ es el manual ortográfico más completo y ambicioso que hayamos tenido jamás los hispanohablantes.

¿Había o habían?

Entre los hispanohablantes, es muy común oír o leer frases como las siguientes:
  • Habían muchas personas en la fiesta.
  • Van a haber problemas.

Se trata de un error frecuente que consiste en poner el verbo “haber” en plural para que concuerde con el complemento que lo acompaña: “muchas personas”, en el primer ejemplo, y “problemas”, en el segundo.

En estos casos, las formas correctas son:

  • Había muchas personas en la fiesta.
  • Va a haber problemas.

Es decir, el verbo haber en este tipo de construcciones se debe conjugar siempre en la tercera persona del singular sin importar que el complemento esté en plural.

“Haber + sustantivo”: forma impersonal

En español, la construcción “haber + sustantivo” ─utilizada para expresar la existencia de algo─ es impersonal. Todas las construcciones impersonales son invariables. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que no tienen sujeto y, por eso, hay que conjugarlas siempre en la tercera persona del singular.

Cuando decimos “Había muchas personas en la fiesta”, muchas personas no es el sujeto de había sino su complemento directo. La prueba de lo anterior está en que, si prolongáramos la idea, no diríamos “Ellas habían en todos los rincones” sino “Las había en todos los rincones”. Del mismo modo, después de “Va a haber problemas”, añadiríamos “Los va a haber muy pronto” y no “Ellos van a haber muy pronto”.

¿De dónde viene la confusión?

La gente confunde a menudo el uso de la construcción “haber + sustantivo” con el de otros verbos de significado similar tales como estar, existir y ocurrir. Estos verbos, que no son impersonales, sí tienen que concordar con el sujeto mientras que “haber + sustantivo” no. Unos cuantos ejemplos bastan para ilustrar este punto:

  • “Algunos libros estaban en el suelo” (correcto). “Habían algunos libros en el suelo” (incorrecto).
  • “Existían muchas evidencias” (correcto). “Habían muchas evidencias” (incorrecto).
  • “Ocurrían bastantes crímenes en ese barrio” (correcto). “Habían bastantes crímenes en ese barrio” (incorrecto).

Confusión con el inglés

En inglés, la expresión equivalente a “haber + sustantivo” no es invariable. Por eso, se dice “There is a book on the table” y “There are books on the table”. Esto puede confundir a los hispanohablantes que viven en países anglófonos llevándolos a traducir inconscientemente esta estructura al español y, por consiguiente, a ponerle una forma plural al verbo haber.

“Haber + sustantivo” en presente

Un buen truco para recordar que la construcción “haber + sustantivo” es invariable es poner la oración que causa duda en presente. Por ejemplo, si dudas entre “Habían muchas personas en la casa” y “Había muchas personas en la casa”, sólo tienes que poner esta oración en presente. En este tiempo verbal, el uso de la estructura resulta menos confuso: “Hay muchas personas en la casa”. Si quisieras poner en plural el verbo “haber” en este ejemplo, tendrías que decir “Hayn muchas personas en la casa”. Esto suena tan extraño que pone rápidamente en evidencia que el verbo haber debe ir siempre en singular cuando se usa para expresar la existencia de algo.

Algunos ejemplos

Recuerda entonces que, cuando uses la construcción “haber + sustantivo”, debes conjugar siempre el verbo haber en la tercera persona del singular. A continuación aparece una lista que te permitirá comparar el uso incorrecto y el correcto de “haber + sustantivo” en varios tiempos verbales y construcciones gramaticales:

  • “Hubieron muchos problemas” (incorrecto). “Hubo muchos problemas” (correcto).
  • “Habían muchos problemas” (incorrecto). “Había muchos problemas” (correcto).
  • “Habían habido muchos problemas” (incorrecto). “Había habido muchos problemas” (correcto).
  • “Han habido muchos problemas” (incorrecto). “Ha habido muchos problemas” (correcto).
  • “Van a haber muchos problemas” (incorrecto). “Va a haber muchos problemas” (correcto).
  • “Habrán muchos problemas” (incorrecto). “Habrá muchos problemas” (correcto).
  • “Pueden haber muchos problemas” (incorrecto). “Puede haber muchos problemas” (correcto).
  • “Suelen haber muchos problemas” (incorrecto). “Suele haber muchos problemas” (correcto).
  • “No creo que hayan muchos problemas” (incorrecto). “No creo que haya muchos problemas” (correcto).